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Museos que apuestan por la fotografía: MdM Salzburgo

Un domingo cualquiera del mes de noviembre de 2010, zumo de naranja, pan con mermelada y un café con leche. Me encuentro desayunando en el restaurante del Museo de Arte Moderno de Salzburgo gracias a una de esas ofertas raras que pocos museos se atreven a ofrecer. Situado en un enclave espectacular de la ciudad austríaca que vió nacer a Mozart, este espacio dedicado al arte contemporáneo viene apostando por la fotografía desde hace tiempo.
Hablo de este museo, aunque nos encontremos a varios miles de kilómetros de él, porque es el ejemplo perfecto para ilustrar el cambio que poco a poco están llevando a cabo los museos de arte contemporáneo. Cada vez están mirando más hacia la fotografía, como también lo hacen las galerías poco a poco, y aunque todavía queda camino por recorrer, la presencia de este arte en los espacios museísticos es una práctica cada vez más común, algo que debemos tener en cuenta y analizar.
Volviendo al museo de Salzburgo. En sus paredes descubrí la obra de Jürgen Klaune, artista sobre todo dedicado a la performance, que para aquella ocasión con sus fotografías de “Aesthetische Paranoia”, nos situaba frente a enormes composiciones cercanas al surrealismo más minimalista.
Y también entre otros muchos jóvenes creadores, me sorprendió la obra de Nina Rike Springer y sus secuencias fotográficas. Dos generaciones distintas, cuyas imágenes, aunque separadas por el uso del color, nos venían a hablar de lo absurdo, del papel del individuo aislado del mundo, de caras tapadas y poses hieráticas. Echad un vistazo a sus webs personales, seguramente encontraréis esa línea creativa (visual) que les une.
También, en aquel momento, se celebraba una exposición dedicada a la fotografía latinoamericana bajo el título “La mirada”. De aquella muestra, Luis González de Palma era el fotógrafo más destacado. Su última serie de 2010, “Ara solis” es un bello ejercicio sobre un barco que navega entre las sábanas de varias camas fotografiadas. Echadle un ojo, aunque sólo sea por curiosidad.

Exposición La Mirada sobre fotografía contemporánea en el MdM de Salzburgo
Lo sé, todos estos ejemplos se engloban en una fotografía demasiado conceptual, quizá es la que sólo tiene cabida en los museos de arte contemporáneo. Pero no deja de ser fotografía al fin y al cabo, y ocupan espacio y tiempo en los grandes templos de la cultura actual. Es muy difícil, por no decir casi imposible, encontrarse con paisajes nocturnos de ensueño colgando de las paredes de estos museos. O perfectas imágenes encuadradas de un atardecer en la playa. No, estos museos no son lugar para mostrar ese tipo de trabajos.
Por eso, cuando se muestra este tipo de fotografía conceptual, donde en ocasiones la técnica está descuidada y se tiende a decir que en Flickr se encuentran mejores imágenes, es porque no se tiene constancia de que estamos ante un tipo de creación diferente, que los baremos de valoración son distintos, y que lo que se pretende mostrar está a años luz una imágen de la otra. Creo que cuando el espectador llega a comprender las diferencias, su deseo por entender los parámetros conceptuales de una fotografía hacen que a la larga el viaje entre lo visto y su comprensión, se haga más duradero en el tiempo que la simple contemplación de una imagen bella.
Y con esto no estoy menospreciando una fotografía bellísima y perfecta, es más, siempre admiraré a quienes la practican, sólo me gustaría que el espectador diese una segunda oportunidad a aquella fotografía que pretende ir más allá del deleite efímero. Aunque sólo sea porque al intentar comprender ideas, la mente se enfrente a aspiraciones e inspiraciones mayores. Que digo yo, por probar que no quede.
Sin más os invito a que cuando visitéis una ciudad, os informéis sobre qué exposiciones hay en sus museos contemporáneos, mirad si hay alguna dedicada a la fotografía y así podréis anotaros un punto para engrosar la lista de espacios que están apostando por ella. Si de antemano ya conocéis algunos que actualmente estén proyectando exhibiciones fotográficas, no dudéis en contárnoslo. Poco a poco vamos a ir viendo como nuestra aficción, al menos en España (porque en el resto de países parece que sí tiene más presencia) irá albergando más instantáneas y, además, de toda índole creativa.
En Xataka Foto | Tres museos de fotografía imprescindibles
Fotografías | Gema S. Nájera
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Fotografiar a desconocidos en la calle... primeros pasos

Está claro que la presencia de una persona en una fotografía añade un cierto encanto a la misma. Una simple calle de una ciudad puede contar una gran historia si aparece algún personaje interesante en ella o si simplemente esa persona ayuda a completar la composición.Existen multitud de situaciones en las que podemos fotografiar a desconocidos en la calle, pero lo primero que tenemos que hacer es sentirnos cómodos en mitad de la calle con nuestra cámara, no es necesario empezar directamente al estilo, un tanto agresivo, de Bruce Gilden, sino que podemos ir acostumbrándonos a acercarnos a las personas poco a poco y a medida que nos sintamos más cómodos, conseguir acercanos más y con menos miedo.
Vamos a ver entonces algunas cosas que podemos hacer para conseguir nuestras primeras fotografías en las que aparezcan desconocidos y no lo pasemos tremendamente mal al disparar. Al fin y al cabo de lo que se trata es de disfrutar. Pero antes de empezar, debemos tener claro que si alguien no quiere ser fotografiado es mejor respetarlo, y si dudamos sobre si puede molestarle, preguntando simplemente “¿Le importa si le saco una foto?”, saldremos de dudas. Una sonrisa siempre ayuda.
Un teleobjetivo no es nuestro mejor amigo
Foto de SlapBcn en nuestro grupo de Flickr
Es cierto, un teleobjetivo nos permite captar escenas de la calle desde una distancia prudencial, sin invadir el “espacio vital” de la persona a la que fotografiamos. Pero no es la mejor solución si lo que queremos es perder el miedo.Además, salvo que hagamos las fotos desde detrás de la persona que fotografiamos, en cuyo caso da igual usar un teleobjetivo que un angular, seguramente se percatarán igualmente de que les estamos apuntando con nuestra cámara, pero con la diferencia de que pueden molestarse más ante la sensación de ser espiados desde la distancia.
Lo mejor para empezar es hacerlo con un objetivo normal (50mm en formato de 35mm), o incluso algún objetivo zoom con un rango que vaya desde angular a un tele corto (por ejemplo, un 24-85mm en formato de 35mm) que nos permitirán mantenernos a una cierta distancia pero a la vez nos obligarán a acercarnos si no queremos que la persona se convierta en un simple punto en nuestra foto, ayudándonos a perder el miedo a ser vistos.
Ya tendremos tiempo, una vez que estemos más familiarizados con la fotografía de desconocidos, de utilizar el teleobjetivo largo buscando un efecto determinado en nuestras fotografías, como desenfoques marcados o acercamiento de los planos, que no nos aportan otros tipos de objetivos, o bien para fotografiar escenas a las que por el motivo que sea no podemos acercarnos físicamente.
Las personas como parte de la composición
Foto de soybuscador en nuestro grupo de Flickr
Como decía al principio, no es necesario “abalanzarse” sobre el primero que pase a nuestro lado para sacar nuestras primeras fotografías a desconocidos. Podemos pasear por la calle hasta encontrar un rincón que quedaría bién en la foto incluso sin la presencia de una persona.Observamos a ver si se acerca alguien y mientras tanto vamos midiendo la luz y buscando un buen encuadre. Aprovechamos para previsualizar mentalmente por donde tendría que pasar una persona para encajar y mejorar la composición inicial. En cuanto veamos que alguien se acerca y que pasará por donde queremos, hacemos como si sacásemos la foto a ese rincón tan bonito, es decir, disimulamos, pero disparamos en el momento en el que la persona cruza ante nuestra cámara.
Es probable que la persona al vernos con la cámara, se pare y espere a que saquemos la foto o cambie su rumbo y pase por detrás nuestro para no molestarnos, en ese caso, le damos las gracias y sonreimos, que le vamos a hacer, pero en algunas ocasiones puede funcionarnos y conseguir una buena foto sin molestar a nadie.
La ventaja de esto es que podemos conseguir fotografías interesantes gracias a una buena composición en las que la persona nos ayuda a componer la imagen sin sentir que la estabamos fotografiando al no ser el motivo principal de la fotografía.
Se trata de un tipo de fotografías en las que da igual quién o cómo sea la persona de la foto, simplemente son un elemento más de la fotografía, que añaden interés pero sin sentirse acosados. Esto nos permite mantener una cierta distancia para ir acostumbrándonos a disparar cuando una persona está ante nuestra cámara.
El angular nos puede ayudar a disimular

Fotografía de José Barceló
¿No os ha ocurrido nunca, que al sacar un retrato a un pequeño grupo de amigos con el objetivo angular, encuadramos dejándolos a un lado y creen que no salen en la foto?Es cierto, tendremos que acercarnos más, pero aprovechemos eso para hacer fotos con personas cerca de nuestra cámara sin que les intimide nuestra presencia. En la foto de arriba, esta pareja me preguntó: “No salimos en la foto, ¿no?” Es decir, estaban convencidos de que no salían, pero querían confirmarlo.
Volvemos a la escena de antes, estamos haciendo una foto en la calle, sin personas, pero alguien aparece, se mete en nuestro encuadre y antes de que salga disparamos. Podemos conseguir fotos en las que la persona sí sea el motivo principal de la foto pero sin que se agobie demasiado por eso ya que no tiene del todo claro si ha salido en la foto.
El problema que tenemos con los objetivos angulares es que la persona tiene que estar cerca de la cámara, sino, como sabemos, todos los planos se alejan y la persona perderá protagonismo.
Otra ventaja de utilizar objetivos angulares en estas situaciones es que disponen de una gran profundidad de campo, con lo que si se trata de una foto rápida y no acertamos el punto de enfoque exactamente donde queremos, tampoco será un gran problema ya que prácticamente toda la foto aparecerá enfocada.
La persona que ha pasado ante nuestra cámara, puede preguntarnos a ver si realmente sale en la foto. Ahí cada uno debe decidir su respuesta en función de la situación en la que se encuentra y la reacción de la persona de la foto, pero suele dar mejor resultado decir que sí, que realmente ha salido en la foto, e inmediatamente antes de que ponga mala cara o proteste, ofrecerle una copia de la foto y sonreir.
Espacios para fotógrafos
Foto de Lograi en nuestro grupo de Flickr
Salvo los estudios de iluminación, no podemos decir que existan espacios para fotógrafos como tal, pero sí que podemos encontrar en todas las ciudades, zonas donde la presencia de un fotógrafo o su interés por fotografiar personas es más comprensible.Por ejemplo podemos frecuentar zonas turísticas, monumentos, catedrales, etc. donde es habital que la gente esté un rato dando un paseo y sacando fotografías y no se nos quedarán mirando por hacer lo mismo.
También podemos asistir a lugares frecuentados por personas con una mentalidad más abierta hacia lo que es la fotografía, como puedan ser los alrededores de galerías y museos por ejemplo. Es cierto que esto no nos asegura buenas fotos ni evitar algún problema, pero si vamos con la mentalidad de que a las personas de estos espacios no les molesta, a nosotros también nos costará menos hacer las fotos y transmitir a los fotografiados que no estamos haciendo nada por lo que pedir disculpas.
Situaciones especiales para quitarte el miedo

Fotografía de José Barceló
Fiestas locales, ferias, manifestaciones, eventos deportivos son situaciones en las que a la gente no se le hace raro ver a un fotógrafo captando con su cámara esas escenas. Al fin y al cabo, lo extraño sería que no hubiese nadie documentando estos acontecimientos para prensa o simplemente para algún archivo.Podemos aprovechar estos eventos para mezclarnos con la multitud y pasar más desapercibidos. De esta forma podremos conseguir fotografías más naturales sin que la gente se moleste por ser fotografiada.
Puede que nos pregunten a ver si la foto que acabamos de hacer va a salir en algún periódico. De nuevo podemos responder en función de la situación y la personalidad de cada uno, pero simplemente con decir que eso no depende de nosotros, sino que es el editor el que decide, podemos evitar tener que dar más explicaciones.
Acordaos de la fotografía analógica

Fotografía de José Barceló
Que la fotografía analógica no ha muerto es un hecho. A diario se siguen disparando carretes y carretes de película. Pero, ¿en que puede ayudarnos la fotografía analógica en nuestro caso? No es una solución a nuestro miedo a acercarnos a los desconocidos, ni mucho menos. Tampoco empezarán a posar desconocidos delante nuestro al ver una cámara de película, no.Lo que ocurre es que gracias a que no puede verse la foto al instante, tenemos la excusa perfecta para no tener que enseñarla cuando alguno de los fotografiados nos pregunta si ha salido en la fotografía.
Bastará con decirle que no estamos seguros, que pensamos que sí o que no, según prefiramos, pero que si sale y quiere una copia de la foto cuando la tengamos revelada, que puede ponerse en contacto con nosotros.
Conclusión
En estos primeros pasos para conseguir nuestras primeras fotografías de personas, lo que tenemos que buscar son situaciones cómodas para nosotros y para las personas que aparecerán en nuestra fotografía.Como decía al principio, la educación y la simpatía pueden ayudarnos mucho para evitar problemas. Cada uno debe conocerse a sí mismo y saber en qué puede mejorar a la hora de relacionarse con los desconocidos, pero personalmente lo que mejor me funciona es ir con la verdad por delante.
“¿Por qué me has hecho una foto?” suele ser la pregunta más temida cuando le sacamos una foto a algún desconocido. Debemos tener una respuesta más o menos en la cabeza para las distintas situaciones. Si tenemos un motivo, podremos explicárselo. Si no lo tenemos, podemos inventárnoslo o bien explicarle que nos gustan este tipo de fotografías, ofrecerle ver la foto y, si le ha molestado, pedirle disculpas.
Al fin y al cabo de lo que se trata es de disfrutar al máximo, conseguir buenas fotografías y no meternos en problemas gordos por una foto que puede que ni nos guste. A medida que vamos perdiendo el miedo y experimentando, cada uno termina conociendo qué le funciona mejor según su personalidad.
Foto de portada | #Sanxo#
En Xataka Foto | Fotografía Callejera
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Algunos consejos para usar el flash con la luz del día
Hace no demasiado tiempo cuando estuve impartiendo mi último taller sobre iluminación y strobist para retrato, me di cuenta que había alguna persona que aún creía que el uso del flash era única y exclusivamente para cuando a penas existía luz.
En general frases como estas no están exentas de razón, pero obviamente no es una verdad absoluta ni mucha menos. El flash es una herramienta de iluminación que puede servirnos tanto como una luz principal como una luz de relleno. ¿Qué significa esto? Pues muy sencillo, significa que un flash no sólo podemos, sino que muchas veces debemos usarlo en situaciones de luz, y cuando digo luz me refiero a mucha luz, al igual que los reflectores (como ya os comenté en un artículo sobre su uso y sus tipos).
Según mi manera de ver y conocer la luz, podría catalogar al flash como un arma potentísima dentro de la creatividad fotográfica. Los diferentes motivos por los que se usa un flash podrían ir desde intentar iluminar escenas(cuidado con esto, porque hablo de iluminar no de alumbrar) que no tenga casi luz, pasando por usarlo para iluminar un fondo, hasta usarlo como luz de relleno para conseguir rebajar el contraste de escenas… Además la luz del flash puede conseguir darnos ese volumen que muchas veces nos falta en muchas de nuestras fotografías, potenciando formas, figuras y un sin fin de estructuras.
Es en parte por todo esto que os explico traeros unas pequeñas explicaciones más visuales sobre el uso del flash cuando nos encontramos a plena luz del día. Corre a cargo de Mark Wallace, y en el podréis ver como el uso de la luz natural junto con la del flash es mucho más utilizado de lo que muchos creen.En próximos artículos os hablaré un poco más sobre algunos usos del flash y sus posibilidades.
Y recordad que la luz de una fotografía es uno de los factores que pueden encumbrarla o eclipsarla con respecto a los ojos de quien la mira.
Sitio Web | YouTube

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Las Reglas de Composición: Hay que conocerlas para saber romperlas (IV)

El color. Empezaré con una pequeña queja, hay gente que cuando se relaciona fotografía con pintura, parece que le molesta. Es algo que he oído en distintos foros y círculos. No entiendo porqué. La pintura es una disciplina artística de la cual ha de beber un buen fotógrafo, así como de otras muchas. Al menos en mi opinión. El manejo de la luz, perspectiva y profundidad de los grandes maestros pintores te puede ayudar muchísimo como fotógrafo.
¿Qué es la composición por color? Veamos un ejemplo para empezar a entenderlo. Cuando llega la pintura barroca, la forma comienza a definirse principalmente por el color. También por el movimiento y la luz, pero principalmente por el color. Se comienzan a adoptar nuevas perspectivas y volúmenes. Pero sobre todo hay un cambio grande en cuanto al color. Comienzan los degradados de color. El color se degrada según se alejan los objetos, esto provoca una sensación de profundidad en el espectador. Si no sabes a qué me refiero fíjate en el conocido cuadro de Las Meninas, de Velázquez.
El contraste y el color
A la hora de componer por color, uno de los principales factores es el contraste. Pensemos en dos colores que están juntos. El contraste intensifica las diferencias entre los dos. Lo sé bien, pues debido a mi cierto grado de daltonismo, cuanto más contraste existe entre dos colores contiguos mejor diferencio ambos. Podemos concluir que todos los colores de una composición fotográfica se ven influenciados por los colores con los que tienen contacto.
Así podemos hablar del Contraste de luminosidad, o de claro-oscuro, que ocurre cuando enfrentamos un color oscuro frente a uno claro. En estas ocasiones solemos decir que la imagen presenta un alto contraste. Aunque haya ausencia de color y tengamos una imagen en blanco y negro, también encontramos este contraste y, lo solemos llamar Blanco y Negro de Alto Contraste.
Suele funcionar muy bien en estas imágenes. El resultado es una imagen donde priman los negros y blancos por encima de la escala de grises, resultando un contraste alto entre el negro y blanco. Por eso en post-producción podemos potenciarlo como lo hicimos en el capítulo VIII de Aprendiendo con Adobe Camera RAW.
Otro tipo de contraste es el Contraste de temperatura, que resulta cuando juntamos color cálido con otro color frío. La calidez o frialdad de un color es un hecho subjetivo, que aunque tiene su explicación en la cual no voy a entrar, nos quedamos con que asociamos colores cálidos con rojo, naranja, amarillo y verde frente a colores fríos como azul, magenta, cyan
La división de los colores en cálidos y fríos “puede” responder a una sensación térmica (de las estaciones del clima) y a la vez psicológica (melancolía, alegría, rechazo, …) que producen los colores, pero depende muchísimo de cada persona. Pues aunque asociamos colores cálidos a un atardecer o fríos a una fotografía invernal quién nos dice que no podamos cambiarlo y evocar en el espectador diferentes sensaciones.
También existe el llamado contraste de saturación, cuando enfrentamos un color puro con otros. O el contraste de valor y el contraste simultáneo (para un color dado nuestro ojo busca su complementario y si no existe lo “crea” ficticiamente). Quedémonos de momento, en que el contraste influye en color y, por tanto en la composición.
¿Entonces?¿Cómo es la composición por el color?
Atendiendo a una definición clásica de lo que es la composición de una obra artística podríamos decir algo así como que componer es ordenar los elementos plásticos y visuales de la obra teniendo en cuenta el equilibrio, distribución de pesos de luz y color, las simetrías, asimetrías y otros elementos. Es decir, la composición es el factor que proporciona coherencia formal a la fotografía, en nuestro caso.
En el caso del color se busca que las composiciones sean armónicas (por eso no suelen gustarnos las dominantes de color o los hdr exagerados), haya más o menos contraste (por ejemplo, con las claves altas o bajas, bajo contraste cromático o desaturación parcial). Siempre buscando un equilibrio que es lo que hace que funcione visualmente. Con el Blanco y Negro (sí, lo metemos aquí pues es una manera de componer por color) pasa eso mismo. Cuántas veces te has dicho: “Esta foto queda mucho mejor en blanco y negro”.
Aunque elementos importantes en la composición son la simetría, la proporción, el ritmo y el movimiento, también lo es el color. En general los colores cálidos, los oscuros y los terrosos pesan más que los colores fríos, los claros, los saturados o puros. Pero que queremos decir con pesar: pues que reflejan mayor importancia. La regla aquí es que no hay regla, quizás sea la menos estricta de cuanto hemos visto y la más subjetiva, pues la percepción del color es muy diferente para cada uno. También puede ser la más creativa.
En resumen: Equilibrio y color
Normalmente el color se ve influenciado por muchos factores. Por la presencia de la luz ambiente más o menos fría o cálida. Por nuestra iluminación artificial o incluso si usamos geles de color. Pero donde más podemos manipular el color es dentro del proceso de post-producción como ya sabemos.
Un pequeño esquema, sencillo, para decidir nuestro estilo de post-producción en base al color, puede ser el siguiente:
- Decidir entre Blanco y Negro o Color, aunque tratemos el Blanco y Negro como un caso especial de color.
- Estilo suave, agresivo o neutro. Más contraste en los colores denota agresividad, menos contraste implica suavidad.
- Recortar, reencuadrando la imagen para dar más peso a unos elementos u otros en función del color.
- Y, recuerda, la psicología del color es importante a la hora de provocar sensaciones en el espectador.
- Si usas un programa que permite guardar ajustes preestablecidos, úsalos pues así podras ajustar una imagen y aplicar ese ajuste de color a la serie a la que pertenezca, si lo deseas.
En Xataka Foto | Las Reglas de Composición: Hay que conocerlas para saber romperlas (Serie)
Fotografía de portada | Javier Camporredondo en nuestro grupo de Flickr

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Un libro que no puede faltarte en casa: "Fotografía digital paso a paso" de Tom Ang

Tom Ang, afamado fotógrafo inglés delimita la fotografía en apartados: retrato, desnudos, paisajes, naturaleza, fauna, moda, viajes, deportes, arquitectura, fotografía artística, documental. Para todos sigue una misma estructura, muy clara, ordenada y que ayuda al lector enormemente a aprender como ya os comentaba mi compañero Aitor Carbajo el mes pasado sobre otro de sus libros titulado: “El fotógrafo completo”.
Lo primero que me ha venido a la cabeza para describir este libro es que es conciso y muy claro en todos los conceptos. Y esto se agradece muchísimo, pues una de las cosas de las que me he cansado hace tiempo es la “palabrería” que en muchas ocasiones encontramos en algunos autores de fotografía y, que tras leer, el capítulo correspondiente te quedas pensando: “pero … si no ha dicho nada en 30 páginas”. Pero no, en este libro poca paja encontrarás así que, al grano. Si estás empezando en esto de la fotografía te lo recomiendo. Si llevas unos cuanto años, también. Si establecemos nivel básico, medio, avanzado y experto, yo clasificaría este libro “Fotografía digital paso a paso” de Tom Ang adecuado hasta un nivel básico-medio-avanzado de conocimientos, apto para todos los públicos.
El libro y sus proyectos
Es un libro que se puede leer de diferentes formas. Todo seguido, devorando cada uno los conceptos que están muy bien explicados y además, en general, bastante bien traducidos a nuestro idioma, cosa que se agradece enormemente. O bien por partes, coger distintos bloques y centrarte en cada uno de ellos, como si fuera un manual. Pero hay una tercera vía que consiste en ir realizando las pequeñas propuestas y consejos en forma de miniproyecto. Desde luego, sin duda alguna, esta última vía resulta ser la mejor para aquellos que, utilizando este libro, deseen mejorar en la técnica fotográfica. Para ello, podéis coger estos proyectos y adaptarlos según vuestras necesidades.

Pero en qué consisten estos proyectos, que es lo que me ha parecido más interesante y por lo que distinguiría este libro de otros muchos. No quiere decir que la cuestión de plantear ejercicios sea nueva ni mucho menos. Pero la forma amena y divertida de los planteamientos hace te puedas plantear proyectos y lo que es más, como apuntaba antes, plantearte otros proyectos a partir de los que propone Tom Ang. Con un poco de disciplina y paciencia seguro que obtienes buenos resultados. En estos proyectos Tom Ang te fuerza a realizar retos que puedes adaptar perfectamete a tu propia situación, además de instarte a buscar información sobre determinados conceptos o autores, según sea el caso. Todo con el objetivo de pasar un rato divertido aprendiendo.
¿De qué nos habla Tom Ang?
De todo un poco. Es un libro que abarca prácticamente cualquier disciplina de la fotografía. Por lo que si estás empezando es una gran guía para que descubras en qué disciplina te sientes mejor. Este libro te habla de forma general de fotografía, de técnica fotográfica e incluso algo de edición. Desde elegir la cámara según las situaciones, configurar la cámara, componer, retratar o elegir adecuadamente los mejores momentos de luz. Siempre desde un lenguaje sencillo.

Por tanto, se trata de una publicación muy recomendable, como decía, si tu nivel se encuentra entre básico e intermedio/avanzado, pues aunque ya tengas bastantes conociemientos este libro como decía al principio también lo puedes usar a modo de consulta como si fuera un manual. Encuadernado en tapa dura, con papel de alto gramaje, está pensado para durar. Su precio es de unos 46 euros. Agradecemos a Ediciones Omega el hacernos llegar este libro
En Xataka Foto | El fotógrafo completo de Tom Ang. Aumenta tus conocimientos de fotografía de mano de este prolífico autor
Más información | Ediciones Omega





